Canadá acaba de dar el golpe definitivo a Donald Trump. Mientras el presidente estadounidense sigue con su guerra comercial absurda, su vecino del norte ha firmado un acuerdo histórico con China que rompe una década de tensiones. Estamos hablando de un pacto que derriba barreras comerciales que parecían inamovibles y que deja a Washington mirando desde fuera, completamente aislado. Trump amenazó a Canadá con aranceles del 25%, los llamó estado 51, intentó humillarlos... y ahora resulta que Canadá se alía con China. No podía salirle peor la jugada. Este acuerdo no es solo comercio: es geopolítica pura. Es el fin de la hegemonía estadounidense en América del Norte y el comienzo de un nuevo orden mundial donde China gana terreno y EEUU lo pierde.